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ROBERTO FONSECA PRESENTA SU NUEVO ÁLBUM: YESUN

El pianista habanero Roberto Fonseca lanza el 18 de octubre Yesun, su noveno álbum en solitario.

«Yesun es el álbum que siempre quise hacer», dice Fonseca sobre un disco que combina todo: desde jazz y música clásica hasta rap, funk, y electrónica, saltándose las normas por el camino. «Aquí están todas mis influencias. Todos los sonidos y energías que me hacen ser quien soy».

Es un álbum de trío cuyas 12 canciones originales están sustentadas por los compañeros de banda de Fonseca, el baterista Ruly Herrera y el contrabajista Yandy Martínez. Entre los invitados, el saxofonista estadounidense Joe Lovano, el trompetista franco-libanés Ibrahim Maalouf, la rapera/cantante cubana Danay Suárez y la diva del bolero Mercedes Cortés.

Yesun profundiza aún más en la música de su tierra natal, tejiendo ritmos, palabras habladas, teclados analógicos, las propias voces sonoras de Fonseca y mucho más.

«Trato de representar una Cuba sin fronteras», dice Fonseca. «Estoy tendiendo puentes entre mis raíces afrocubanas y otros estilos de música y haciendo algunas de las locuras que me encanta hacer en vivo».

Fonseca ha estado a la vanguardia del renacimiento de la música cubana durante casi tres décadas, ha sacado un catálogo de aclamados álbumes en solitario, y ha girado con el legendario Buena Vista Social Club ™, con el cantante Ibrahim Ferrer (1927-2005) y más tarde con la aclamada Omara Portuondo. Con su álbum Zamazu (2007) demostró ser un intérprete/compositor por derecho propio. Yo, nominado a los Grammy en 2012, contaba con invitados como Fatoumata Diawara, la estrella de Malí con quien Fonseca posteriormente se embarcó en una aclamada colaboración en directo y un disco “At Home”.

Los objetivos de Fonseca son los mismos: «Trato de mejorar como músico, así que, practico, compongo y experimento continuamente», dice. «Me gusta abrir nuevos caminos».

Yesun es un juego de palabras que simboliza el agua. Agua sacada del pozo de la historia afrocubana y entregada con un giro moderno y progresista. De la misma manera que el agua, que da vida, tiene un gran alcance y un poder camaleónico, también la música de Fonseca fluye de lo antiguo a lo moderno, acepta desafíos y estimula el crecimiento. Abriendo un canal para jóvenes músicos en Cuba, que se inspiran en sus aventuras a través de los géneros y su gran éxito en el extranjero.

Entre las canciones, está «La llamada», con su piano propulsor, cambios de tempo y las voces celestiales del cuarteto femenino Gema 4. «Kachucha» late con orgullo centroafricano, combinando ritmos compulsivos con efectos sonoros, vocales en barítono profundo y la trompeta liberadora de Maalouf.

«Cadenas» arranca con rock progresivo antes de que un cambio de tempo traiga una onda cha-cha, exhortaciones cantadas y palabras habladas de Danay Suárez que escupen verdades: «Ella habla de la importancia de luchar por la propia alma».

«Por ti» es una clase magistral de composición clásica. «Aggua» es una invitación a una fiesta. «Motown» muestra la excelente conexión del trío. «Stone of Hope» descubre a Fonseca cantando bossa nova sobre un loop de bajo que recuerda la forma yambú de la rumba cubana.

«Mambo pa la Nina» es un mambo loco y feliz potenciado por electrónica moderna y el legendario sonido de Moog y Hammond, interpretado por dos de los héroes de Fonseca: Herbie Hancock y Joe Zawinul.

Fonseca riega sus raíces afrocubanas en «Ocha» y subvierte más clichés en el proceso. «No soy de esos» es una melodía instrumental que confirma a Fonseca como músico de sensibilidad y entidad. «Clave» es un panegírico funky al patrón básico que sustenta la música afrocubana y las infinitas posibilidades que ofrece.

Yesun, entonces. Un álbum creado por un virtuoso cubano decidido a hacer música a su manera y modernizar la música cubana en el proceso.

«Este soy yo», dice Roberto Fonseca. «Esto es lo que soy».